sábado, 20 de noviembre de 2010

Las Personalidades del Borracho



No hay nada más lindo que celebrar, estar entre amigos, salir a algún lugar, todo bien… También es bonito comprarse unos traguitos, algunos prefieren solo chelas, otros van por los cortos, y muchos toman las dos cosas… sea cual sea el motivo, siempre existe la posibilidad de que los seres bebedores queden ¡BORRACHASOS! El borracho no tiene la misma personalidad cuando está sobrio, uno puede parecer una persona tranquila, centrada, correcta… pero una vez en bomba, el sujeto se deschava con fe. 

Las siguientes personalidades, seguro se nos hará muy conocidas. Tenemos:
El Borracho Ente o Cosa: Es el individuo que se encuentra en total coma etílico, tanto así que pasa a ser un objeto más del lugar, tranquilamente podría confundirse con un mueble o una mesa, pues está sentado en un rincón… ¡hecho mierda! La máxima expresión del Borracho Ente o Cosa, es cuando se queda totalmente jato en el water. 
El Borracho Inoportuno: Entre los amigos tenemos secretos que por código de amistad no se pueden contar. El borracho inoportuno es aquel que por causa del alcohol, olvida esa frase que alguna vez le dijimos… “¡¡¡Oe pero para ti nomás ahhh!!!” Simplemente recuerda lo que NO debe contar y se lo cuenta a quien MENOS se lo debe contar. Qué hacemos, es nuestro amigo.
El Borracho Sensible: Es el que todos debemos tratar de consolar cuando la reunión ya está en sus últimas horas. Es el que recuerda algo que de alguna manera sí le afecta, pero nunca tanto como para ponerse a llorar. Al borracho sensible no le importa quién esté en el lugar… solo se larga a llorar y llorar.
El Borracho Insoportable: El que abraza a todo el mundo, va de sitio en sitio y abraza a cada ser que se cruce por su camino, en el peor de los casos se mete en los temas de conversación.  
El Borracho Amigo Íntimo: Es aquel al que nunca en tu puta vida le hablaste, pero que de un momento a otro ya te está contando todo su historial; sus amoríos, sus problemas. No nos queda otra que escuchar, aunque a veces es contagioso, y luego pasamos a ser nosotros el borracho amigo íntimo.
El Borracho Te Quiero Musshho: Frases como “¡Tú eres mi pataza conshesumare!” siempre es continuada por “¡’Yo te quiero musshho!”. Normalmente el borracho Te Quiero Musshho sí es sincero, en el mayor de los casos se lo dice a sus verdaderos amigos. A los que son mis amigos, los quiero mucho y no estoy borracho ahora. (Para que no piensen que les mentí cuando lo estaba).
El Borracho Chuck Norris: Es aquel que sobrio no mata ni una mosca, pero cuando está borracho quiere patearle la nuca a cualquiera; está caminando y se choca con alguien, suelta la siguiente frase: “Qué shusha te pasa consshhetumareee, ven pe’ weon, ven pe’” con la mirada desorbitada hacia el inocente próximo oponente. El borracho Chuck Norris nunca mide las consecuencias, pues normalmente el oponente está con su grupo. Solo hay tres cosas por hacer, o lo sacas de ahí, o dejas que lo maten, o se matan entre todos.  
El Borracho Yo La Quiero: (o yo lo quiero, en su defecto) Es aquel que ¡NO PARA DE HABLAR DE SU SER AMADO! No lo hace, jamás. Excusas como voy al baño o voy a traer más chela son perfectas para huir del momento. 
El Borracho “¡La Cagué!”: Es el peor estado de todos, cuando dice o hace algo que NO DEBIÓ SUCEDER JAMÁS, de lo cual se arrepentirá los siguientes años de su vida. 
Y para terminar, El Borracho Sereno Moreno: El más tranquilo de todos, aunque no necesariamente moreno. Es al que sí se le ve borracho pero que no es nada faltoso, ni meloso, ni nada de lo anterior. 

Luego de este serio análisis, pensaré dos veces antes de actuar cuando esté un poquito picado. Me conformo con ser un borracho Sereno Moreno. Ya nos leemos. 

Si se me pasó alguno, coméntalo.