lunes, 29 de noviembre de 2010

Las Cosas del Cole que Jamás Olvidaremos


Hoy estuve conversando con mi gran amigo Alexander Acosta, con quien estudié publicidad, y nos pusimos a recordar las cosas que pasamos en el cole, lo curioso es que estuvimos en coles diferentes, pero todo es lo mismo… entonces decidí compartir las tonterías que dijimos en un recopilado de las cosas del cole que jamás olvidaremos.

1)     Cuando entraba la tutora o auxiliar al salón y decía: “Chicos, la profesora Martha está mal y no vendrá a dar clase hoy” y todos YEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!! Era lo mejor que nos podía suceder, sobre todo cuando era un día de examen.
2)     Los simulacros de sismo, nunca faltaba el payaso chonguerito que le quitaba la seriedad del caso… en realidad, todos hacíamos eso jojo.
3)     “El mejor amigo” y “La mejor amiga” por votación… yo fui una vez el mejor amigo de mi salón, oh sí.
4)     El brigadier o Policía Escolar, o era el más relajado del mundo o era el típico gil que se tomaba en serio lo de mantener la disciplina en el aula…  igual todos se surraban en ellos. Yo fui el gil por un tiempito.
5)     La madrina y los pajes para la inauguración de las olimpiadas, no sé qué decir de esto tututu.
6)     Las formaciones generales, donde escuchábamos esa seguidilla de palabras imborrables… “Distancia, Firmes, Descanso, Atención”… no faltaba el profe que decía “Aaaaechón”
7)     “Con el pabellón, de frente… ¡marchen!” o en su defecto… “¡MARCH!”. Siempre había un profesor que se la tomaba muy en serio y creía que era un militar.
8)     En la formación, los chatos adelante y los altos atrás. Yo siempre iba adelante juju.
9)     En las marchas, los altos adelante y los chatos atrás… yo siempre iba atrás ptm. 
10) Si no tenías tu lápiz Mongol, tus lapiceros Fabel Castell, tu goma David, tus reglas Artesco y los cuadernos forrados con el inmortal Vinifan, estabas EN NADA.
11) El inmortal VINIFAN… publicidad gratis, sí, pero fue parte de nuestras vidas… vale la pena mencionarlo.
12) El periódico mural, todos debíamos llevar un artículo dependiendo la fecha… y las encargadas de decorarlo, si no era por grupos asignados, eran las flacas más ricas o más pilas… o las dos cosas. Yo prefería llevar un chiste o “Sabías qué” o esos artículos “divertidos”.
13) Arte era un hueveo, y Educación Física era ¡LA VOZ! Más hueveo.
14) Los tonitos en el salón, o el compartir; era menester llevar tu gaseosa grande o tus papitas, chizitos y esas cosas. Los más afanados llevaban sus sanguchitos de pollo en petipan para la gente. Al final la escena era todos en su sitio con su pan con pollo y su vasito descartable con Kola Inglesa caliente. Las chicas a veces preparaban sus numeritos de baile.
15) Los famosos “dos puntos más” si bailabas en las actuaciones o salías a hablar en la formación acerca de cualquier pelotudes.
16) El inicio del uso de los correctores… lo escribiré como sonaba “Liquid, Licuid, Liqui… sí ¡LIQUI! Jaja, “préstame tu Liqui” decían… si no tenías tu Liquid Paper estabas en nada… empezaron siendo las de brochita, luego pasaron a tener forma de lapicero. Se hacía famoso también el que llevaba la novedad al salón de que Liquid Paper es la marca y no el objeto.
17) Los florasos que le metíamos a los profes por no hacer la tarea… algunos se comían el cuento entero, yo llegué a decir que tenía problemas familiares para que me den la chance del “trabajo para subir el promedio”, pues supuestamente estaba pasando por un cuadro grave de depresión.
18) Cuando no hacías la tarea, y llegaba la hora de revisarla. La cara de autogol que poníamos cuando el profesor se iba acercando a nuestro sitio, llenos de vergüenza decíamos… “No la hice profe” o estaban los que simplemente se quedaban callados poniendo cara de sonsos… como si al profe le importara mucho… nos jalaba y listo jaja,
19) Cuando teníamos un examen o una tarea para el lunes… y todo el fin de semana la pasábamos “mañana la hago”, “el domingo la hago”, “mañana tempranito la hago”, “llegando al cole me presto un cuaderno y la copio”. Si te sucedía eso con un examen, jodidos estábamos, teníamos que aguantar el estrés del examen sin saber un carajo.
20) Cuando no sabíamos NADA de lo que había en el examen. Me pasaba con matemática. Sentíamos vergüenza al entregar el examen, temiendo que el profe nos diga algo por no responder las preguntas, cuando el profe nos miraba, hacíamos los que pensábamos o tratábamos de recordar la respuesta. Esperábamos que alguien se pare a entregar para encaletar el examen sin que lo vean.
21) Los mil y un sistemas de plaje, yo puedo decir con orgullo que solo una vez plajeé… y me chaparon.
22) El que no presta su tarea así le caiga un meteorito.
23) El que dice “Profe, ¿va a revisar la tarea?” juuuuusto cuando tú no la hiciste.
24) En algún momento de la escuela hemos estado perdidamente enamorados de alguna profesora.
25) Cuando la profe decía “quién puede ir a traer un plumón” el buen vago se ofrecía antes que cualquiera.
26) Los gorreros. Comprarse un sánguche era una pérdida de dinero, en cuestión de segundos venían los “invítame” y en menos de un minuto solo te quedaba la servilleta, o la bolsita que tenía una caricatura de una hamburguesa, con ojitos y todo jaja.
27) Cuando tu viejo te decía “VOY A IR A HABLAR CON TU PROFESOR”… era la frase de la pre sentencia, ya sabías que ibas a morir.
28) Las aterradoras Reuniones de Padres de Familia, eran casi tan aterradoras como LA ENTREGA DE LIBRETAS (Con musiquita de Freddy Krueger a punto de incrustarle las garras a la protagonista mientras ella se toma una tasita de té) Era algo normal ocultar el comunicado que entregaban en el cole, y era más que normal no avisarle a nuestros viejos de la fecha.
29) Esconder los jalados… yo no los botaba ni en la basura ajena, pensaba que mi viejo lo iba a encontrar, esté donde esté el papel, por alguna casualidad de la vida. Prefería pasarlas por el water.
30) Cuando citaban a tu viejo a la dirección… muerte segura. Dos pantalones era una buena opción.
31) Antes copiábamos de la pizarra, cuando nos empezaron a dictar, nos sentimos grandes.
32) Pasar de lápiz a lapiceros fue un momento crucial en nuestras vidas.
33) En primaria, las loncheras eran parte del estilo… si no tenías LA lonchera y LA mochila, estabas en nada. Recuerdo que mi hermosa mami escribió “Osquitar” con esmalte rojo putón en mi mochila, con un tamaño exageradamente grande, según ella para que no se pierda… si mal no recuerdo estaba en cuarto de primaria y me gustaba una chiquita de mi salón… creo que ese “Osquitar” esmaltado hizo que no logre conquistarla, o tal vez fue mi cara. En secundaria la lonchera desaparece y la mochila que tengas ya no importa.
34) Cuando te comprabas los cuadernos más chéveres, eran la voz, lo ultimito… POR LAS HUEVAS… en el cole nos obligaban a forrarlo de un solo color, en otros casos dependiendo el curso cambiaba el color.
35) Cuando decías algo monse, todo el salón soltaba el “DUUUUUUUUUHHHHHH” te daba roche y te sentías mal. En secundaria simplemente te cagabas de risa.
36) ¡Apanaaaado! Por cualquier motivo, en el peor de los casos era el “Callejón Oscuro” y no faltaba el que decía “¡Con lluvia con lluvia!”
37) Por alguna misteriosa razón… todas las chicas, TODAS, tenían LA MISMA LETRA!!!!!, bueno, el mismo estilo… y por alguna otra misteriosa razón, las más churras tenían la letra más bonita.
38) Cuando cualquiera de tus viejos te decía: “¡a ver tus cuadernos!”. Mi viejo era maniático por el orden de mis cuadernos, si estaba desordenado arrancaba las hojas y volvía a copiar, chesumare.
39) El infaltable SLAM, con preguntas como “Quién te gusta?”, con el mismo intro “Juras decir la verdad y nada más que la verdad?” y con el mismo final… DEJAME UN RECUERDOOOOOOOO.
40) El momento de forrar los cuadernos, era un arte que solo nuestras madres sabían hacer.
41) El trompo, el soplamocos, los pegalocos, unas masas que parecían mocos que venían en un estuchito de plástico  y cuando metías los dedos sonaba como pedos, no me acuerdo como se llama.
42) Eras chévere si ibas con ropa de calle a la salida, algún día que faltaste pero con autorización.
43) Cuando te compraban los stickers de “nombre, grado, sección, etc.”. Tenían que ser con el dibujo de moda, de lo contrario preferíamos no poner nada. En mi caso fue de los Caballeros del Zodiaco, Supercampeones y Power Rangers (obvio, la generación de Kimberly, Tommy y esa manchita locona)
44) Las peleas postergadas para la salida.
45) En alguna etapa del colegio, las carátulas de los cuadernos eran fruto de un afán decorativo por parte del estudiante, mientras más colorida, mejor… no faltaba el que hacía una simulación de pergamino.
46) Pedir permiso al baño hasta cuando no teníamos ganas de hacer el dos ni pichar… aunque sea salir a caminar un ratito hacía bien, cualquier cosa que hacía perder clases era bienvenida.
47) El grupo de los populares y el grupo por default de los pavos… yo era orgullosamente pavo pero me querían :D
48) Cuando pedías prestado o prestabas un lapicero… era despedirse de él, el lapicero ajeno se volvía de nosotros. Llegábamos a tener lapiceros tras lapiceros.
49) Al final del año no tenemos un solo lapicero con tapita.
50) Que horrible era cuando ya se acababan las vacaciones, pero que rico era comprar los útiles escolares.
51) Los malditos comerciales de productos para la escuela con un mensaje subliminal que decía… “¡Despídete de las vacaciones niño torpe!”
52) Cuando informaban que por X motivos no habría clase cierta fecha (sin necesidad de ser feriado). Era un orgasmo colegial.
53) Los alumnos o profesores que hablaban en las actuaciones después de cierto número de baile, ya sea con un lema, poesía, etecé… nunca entendíamos lo que decían y tampoco nos preocupábamos por hacerlo.
54) La profesora que es una bruja y el profe buena onda cague de risa.
55) Si lanzabas una bola de papel al tacho, y entraba… eras bacán.
56) Las hojas de atrás del cuaderno las garabateábamos, si éramos más precavidos arrancábamos las hojas del medio.
57) Examen, saquen una hoja. Habían los profes jodidos que no podían imprimir sus exámenes.
58) Terminar el día con el brazo rayado, siempre habían las chicas que dejaban su nombre por donde se le permita. Claro que el nombre siempre iba acompañado de una estrellita, o un corazoncito o alguna cojudecita que identifique a la fémina.
59) Las notitas. Si hubiera podido leer cada una de esas notitas que recorrían el salón, creo que estaría enterado de la vida entera de muchos.
60) Jugar tutti fruti en el salón era la voz, siempre debías jugar con chicas, era medio maricueca jugar eso entre hombres.
61) Jugar michi o el juego de completar cuadraditos y ponías la inicial de tu nombre, nunca supe como se llama.  
62) En primaria el profe entraba al salón y todos, con la misma tonadita... en todo el Perú: "Bueeeeenooooossss díííííííííaaaaaaasssssss proooofeeeesooooooor"... En secundaria nos parábamos y fue!

Solo son 62 de las miles y miles de cosas que hacíamos y recordamos del colegio, si bien es cierto, en el colegio decíamos… “yaaa que se acabeee el coleeegioooo” pero no, el colegio es de puter muter, pero no volvería igual jaja. Los problemas eran tontos pero en ese momento sentíamos que era el fin del mundo. Bueno... ya nos leemos. 




*Leer puede ser aburrido, pero si es un contenido llamativo tiene sentido. Me harías un gran favor si compartes en tu facebook este post... para que yo siga escribiendo sabiendo que no solo mi mamá me lee. ahora sí.... ya nos leemos :D